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Principales problemas de la apicultura venezolana

Antonio José Manrique. PhD. Genética
Universidad Rómulo Gallegos (UNERG) San Juan de los Morros, estado Guárico, Venezuela.
Universidad Central de Venezuela (UCV). Estación Experimental “Jaime Henao Jaramillo”
Carretera Hoyo de la Puerta-Cortada del Guayabo, estado Miranda, Venezuela.
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Breve historia de la apicultura en Venezuela

La apicultura venezolana se basó en el uso de las abejas sin aguijón desde la época pre-colombina hasta el año 1565. De hecho el Cerro El Ávila de Caracas era llamado por lo indígenas Guararia Repano (sitio de las abejas), dada la abundancia de estos insectos.
El uso de la abeja de miel (Apis mellifera) en Venezuela se inicia en 1565 con la traída, por los españoles, de las razas Apis mellifera ibérica y A. m. mellifera, a las cuales se les sumó la A. m. ligustica desde mediados del siglo 20. Posteriormente, a raíz del arribo de la abeja africanizada (poli-híbrido de las razas anteriores con A. m. scutellata) la mayoría de las colonias son africanizadas, a pesar de los variados intentos de sustituirla con la introducción y cambios de reinas europeas.

Enemigos de las abejas

La apicultura y específicamente las abejas tienen una serie de enemigos que atentan contra su normal desenvolvimiento y crecimiento. Algunos de estos enemigos pueden ser controlados por el ser humano cuando las abejas son explotadas comercialmente , otros como el mismo hombre y algunos productos generados por él, son los principales exterminadores de las abejas, que en condiciones naturales han desarrollado una serie de mecanismos para sobrevivir y perpetuar su especie, tales como: enjambrazón, abandono del nido de cría, tolerancia a ciertas enfermedades, aumento de la ovoposición y construcción de nidos en lugares inaccesibles.

A nivel mundial, principalmente en países de clima templado, los principales enemigos o problemas de la apicultura son: alto costo de la mano de obra, dificultad para conseguir áreas verdes, enfermedades y plagas de las abejas, uso indiscriminado de antibióticos, acaricidas y otros productos químicos que contaminan la miel. Por su parte, la apicultura venezolana presenta un severo estancamiento en su crecimiento debido al ingreso desde Brasil de la abeja africanizada en 1976, falta de apoyo gubernamental al desarrollo e investigación en el área, manejo inadecuado de las colmenas, desconocimiento de la biología de la abeja africanizada y un creciente vandalismo, robo y destrucción de las colmenas, todos estos problemas han incidido en que Venezuela pasara de cerca de 94.000 colmenas tecnificadas en 1975 a unas 20.000 colmenas en 2001, tornándose en un país de importador de miel cuando anteriormente era un incipiente exportador (Manrique y Piccirillo, 2001).

Principales problemas

  1. El hombre: aun cuando cría las abejas, se ha convertido en el principal enemigo de estos insectos en Venezuela, mediante:

    1. Quemas accidentales o provocadas de bosques y sabanas, que no sólo elimina las colonias silvestres y las colmenas establecidas, sino también las fuentes de néctar y polen que son los alimentos de para su desarrollo y sustento.

    2. Deforestación incontrolada para procesos urbanísticos y agrícolas, sin una debida reforestación retributiva.

    3. “Castradores” o cosechadores de colonias silvestres, quienes realizan un manejo exterminador al destruir todos los panales, exprimiendo los que tienen miel y descartando los de cría, con lo cual se disminuye la capacidad productiva, reproductiva y de supervivencia de las colonias cosechadas.

    4. Manejo inadecuado de las colmenas, al no dejarle alimento de reserva o alimentarla en la época crítica, exponer las colmenas más débiles al pillaje, principalmente apicultores inexpertos.

    5. Robo y destrucción de las colmenas, por parte de cosechadores y/o saqueadores furtivos, quienes se dedican a robar miel durante el período de cosecha, generalmente entre noviembre y abril, con acciones vandálicas que van desde el robo de los panales, cuadros y alzas hasta la destrucción y quema de las colmenas. En Venezuela, los apicultores reportan un índice de robo y depredación de colmenas cercano al 25%, situación que se hace más crítica en los principales estados productores, a saber: Cojedes, Yaracuy, Carabobo, Portuguesa y Monagas, situación ésta difícil de controlar dado que las autoridades competentes no actúan al respecto, al no considerarlo seriamente como un daño a la propiedad y a la producción. Este problema es de tal magnitud, que aparte del aislamiento en el que incurren los apicultores para evitar problemas con las comunidades, ha elevado los costos al destinar una cantidad de tiempo y dinero para garantizar la seguridad de los apiarios y controlar éste enemigo; extremando las medidas de protección que van desde la construcción de instalaciones similares a jaulas ganaderas donde se confinan las abejas, uso de filmadoras en los apiarios para detectar e identificar a los saqueadores y llegando al extremo de colocar niples en la adyacencia de los apiarios. Lamentablemente el vandalismo contra la apicultura, no es un fenómeno exclusivo venezolano, en Latinoamérica es muy común, sin embargo, en varios países los saqueadores cuando son identificados o capturados in fraganti son severamente castigados por la ley.

    6. Introducción de enfermedades y plagas. Con la adquisición de material biológico importado, principalmente reinas y muchas de dudosa calidad, al no ser probadas ni poseer certificado de estar libre de enfermedades. Como ejemplo tenemos varios casos, en 1991 apicultores de la región sur-occidental de Venezuela introdujeron el ácaro Varroa destructor (Figura 2) parásito éste que extermina las colonias de abejas de origen europeo, pero que la abeja africanizada tolera perfectamente y coexiste con él. Recientemente, a finales de 2002 y principios de 2003 se presentó una infestación con el hongo Ascospahaera apis, que si bien no mata a las abejas, las debilita y su producción disminuye fuertemente. Se estima que dicha enfermedad se debió a un lote de reinas importadas por apicultores de la región centro-occidental. Sin embargo, es importante aclararle a la mayoría de los apicultores que desean trabajar con colmenas más dóciles que las africanizadas, que la introducción de reinas importadas no resolverá este problema, dado que generalmente estas reinas y sus hijas (F1) son y serán sustituidas por reinas africanizadas, además de que su producción será menor dado que abejas de origen europeo no son competitivas en presencia de los híbridos africanizados, con lo cual sólo gastarán tiempo y dinero en reinas no acordes con nuestra realidad, por lo tanto, se les invita a que reproduzcan las mejores reinas de sus apiarios. Finalmente, se les alerta a los apicultores acerca de los futuros problemas con la importación de material biológico y productos de la colmena, dado que pudieran ser la puerta de entrada de: a) la Cría pútrida americana o Loque americana causada por la bacteria Paenibacillus larvae, lo cual implicaría la destrucción y quema de la mayoría de las colmenas como medida de control; b) del escarabajo Aethina túmida (Figura 1)que también destruye las colmenas y c) la A. m. capensis, que es una raza de abeja de Sudáfrica que es un parásito social de la A. m. scutellata, acarreando su total destrucción. Por todo lo anterior descrito, los apicultores deben iniciar un proceso de selección de sus mejores colmenas y evitar correr riesgos innecesarios al introducir en sus apiarios material biológico de origen desconocido.

    7. Figura 1: Aethina túmida


      Figura 2: Varroa destructor

  2. Abandono del nido de cría: La abeja africanizada tiene como estrategia de supervivencia abandonar el nido de cría cuando su supervivencia está en entredicho, en Venezuela la tasa de abandono de las abejas africanizadas está en el orden del 8-10%, por la pérdida de colonias y la dificultad de controlar este conducta, es muy costosa para los apicultores.

  3. Enjambrazón: los híbridos africanizados pueden producir de 6-10 enjambres, si bien no entraña la pérdida de la colonia, la falta de un buen control de este mecanismo reproductivo, se percibe en la baja producción y productividad, dada la baja de población de la colonia madre y el aumento de colonias silvestres que compiten por alimentos contra la colonia madre.

  4. Depredadores de abejas: aunque muchos de estos enemigos naturales no pueden ser eliminados por el apicultor, manejo adecuado del apiario permite minimizar los riesgos de pérdidas de abejas y colonias, entre estos depredadores tenemos: bachacos, ataca las colmenas en masa y destruye las colmenas en una noche, se combate con adecuada protección en los bancos o destruyendo las bachaqueras, su nivel de daño no llega al 2% de las colmenas establecidas cuando hay adecuados controles; pájaros, comen principalmente a la reina cuando sale a aparearse, su daño no es tan marcado; sapos, pueden consumir hasta 500 abejas diarias, se controla levantando la colmena a 50 cm del suelo; avispas, es enemigo natural de las abejas, se debe eliminar los panales de avispas en las adyacencias del apiario y pegones, saquea a las colmenas débiles, se debe eliminar en las cercanías del apiario.

  5. Varroa es un ácaro que se alimenta de la hemolinfa de las abejas, debilitándolas y finalmente extermina las colonias, en países templados este parásito destruye más del 35% de las colmenas y si no son tratadas a tiempo las podría exterminar todas, sin embargo, la abeja africanizada es tolerante a este ácaro y mantiene tasa de infestación bajos (Manrique, 2001), no obstante, muchos apicultores venezolanos tratan sus colmenas con una serie de productos químicos inadecuados que limitan el desarrollo de la resistencia a la varroa, se estima que su nivel de daño en colonias africanizadas en el país sea menor al 3%.

  6. Otras enfermedades: como la loque europea, cría ensacada, con incidencia moderada permitiendo que los enjambres sobrelleven estas enfermedades sin ser exterminados, la nosemiasis está más vinculada a la poca higiene de los apiarios, manejo inadecuado de los apiarios( Piccirillo y Quirós, 1997) por otra parte la cría calcificada causada por el hongo Ascospahaera apis que recientemente afectó más de 1.500 por introducción de reinas contaminadas, debilitan la población pero no eliminan las colmenas, como la loque americana, que aun no ha ingresado a nuestro territorio.

  7. Destructores de la cera: aunque no causan daño directo a las abejas, son el mayor enemigo de la cera, principalmente de los cuadros almacenados y en colonias débiles. La polilla mayor (Galleria mellonella) y la polilla menor (Achrea grisella) pueden eliminar una colmena por manejo inadecuado del apicultor. Su impacto económico es muy elevado y puede destruir totalmente todos los cuadros almacenados, estimándose en un 30% y en algunos casos llega hasta el 60% de los cuadros almacenados, lo cual redunda en la elevación de los costos al tener que reponerse la cera perdida y el tiempo en estirarla. En Venezuela existe poca cultura en el control de la polilla y debe procurarse controlarla porque su daño es muy costoso.

Conclusión

Venezuela tiene un elevado potencial de desarrollo apícola, con lo cual podría revertir la tendencia importadora de miel, cera, polen y reinas, disminuyendo los riesgos de introducción de enfermedades. Por otra parte es imperativo que las autoridades regionales y nacionales ofrezcan la debida seguridad rural, a objeto de minimizar los robos y daños a los apiarios que frenan el proceso productivo.

Bibliografía consultada

  1. Manrique, Antonio. 2001. Controle da varroa e seu efeito sobre a produção de mel em Apis mellifera na Venezuela. Interciencia. 26(1): 25-28.

  2. Manrique, Antonio & Piccirillo, Giancarlo. 2001. Impacto y situación actual de la abeja africanizada en Venezuela. XXXVII Congreso Mundial de Apicultura. Durban, Sudáfrica, p 28.

  3. Piccirillo, Giancarlo & Quirós, Magali. 1997. Condiciones de manejo de las poblaciones de abejas africanizadas en la zona nor-occidental de Venezuela. Interciencia. 22(2): 81-86

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