Imprimir

 

Apis mellifera entre los Incas

Gilles Fert

Con un potencial de producción de miel importante, Perú tiene un futuro apícola bien definido.! La diversidad de climas, y una naturaleza libre de industria y de tratamientos pesticidas, permite una abundante cosecha de mieles variadas y de gran calidad.

Situado en la costa oeste de América del Sur, Perú tiene una superficie 1 285 216 km2, el doble de Francia, con una población de 25 millones de habitantes. El país está formado por tres regiones distintas :

Por el Oeste, una llanura costera a lo largo del Océano Pacífico, donde se encuentra la! mayor parte de los apicultores profesionales. En el Centro, la cordillera de los Andes formando mesetas que se elevan a más de 4 000 m de altitud, Hacia el Este, el bosque amazónico que cubre más de la mitad del país.

La llanura costera es sin lugar a dudas la región que reúne la mayoría de los apicultores. Los numerosos cursos de agua que discurren desde los Andes hacia el océano Pacífico permiten el riego de numerosos cultivos. Vergeles de agrios, de aguacates, de nísperos y de mangos ofrecen a las abejas miel desde el mes de agosto, el invierno en el hemisferio sur. El norte de esta zona costera, frontera con Ecuador, es la región donde se dan las más importantes cosechas de miel. Con la floración del algarrobo (Prosopis sp.) se consiguen cosechas de hasta 45 kg/colmena. Es en esta región donde los apicultores practican la trashumancia. Las mesetas de la cordillère de los Andes ofrecen una mielada justo al término de la estación de las lluvia! s. Aquí también se practica una apicultura familiar.

Des apicultrices dynamiques !

El Perú apícola en algunas cifras :

  25 millones de habitantes
  Superficie = 2 veces la de Francia
  10 000 apicultores
  25 kg/colmena sedentaria y año.
  3,5 euros/kg de miel al detalle.
  230 euros/kg de jale real pura.
  Salario mensual agrícola : 200 euros.
  1 enjambre de 4 cuadros : 40 euros.
  1 colmena vacía : 38 euros.
  1 kg de cera estampada : 7 euros.
  1 kg de azucar : 0,7 euros.

Un simple colmenar, aunque sean unas pocas colmena! s, permite un aumento no despreciable de ingresos. Esta región con clima templado encierra posibilidades de grandes producciones. La región de Cuzco, bien conocida gracias al Machu-Pichu, es una zona muy apícola. El escalonamiento de floraciones en función de la altitud debería permite a los apicultores trashumar, aunque el mal estado de las carreteras hace difícil el desplazamiento de abejas. Algunas micro-cooperativas, principalmente formadas por mujeres, permiten la vulgarización de la apicultura y facilitan la comercialización de la miel..

Miel contra coca…

El bosque amazónico ofrece mieladas cada año al principio de la época de lluvias. Existen numerosos proyectos de desarrollo apícola. Los habitantes de esta región cultivan tradicionalmente plantas de coca. La droga dura extraída quimicamente de sus hojas está en el mercado internacioinal. Desde hace una docena de años, el gobierno peruano, en colaboración con las Naciones Unidas ha puesto en marcha un programa de desarrollo agrícola con el fin de reemplazar este cultivo por otras producciones. En este ambicioso proyecto, la apicultura juega un papel importante. ;Más de 2 000 colmenas se han instalado en el valle del Huallaga. Además estas abejas contribuyen a la polinización del café, del cacao y de la papaya. La misión no es sencilla, ya que los paisanos obtienen importantes ingresos con la venta de la hoja de coca. Pero numerosos ejemplos se encargan de demostrar una vez más que la abeja es una alternativa a todas luces viable. En un país donde el éxodo rural es un problema cada año más importante, la apicultura contribuye al mantenimiento de estas poblaciones en el campo.

Recordemo! s que Perú es defecitario en miel e importa entre 100 y 150 toneladas cada año de Chile y de Argentina. El precio de la miel local se vende a 1,5 euros.

Censo difícil…

Se estima que hay entre 10 000 y 12 000 apicultores. La mayoría explotan una decena de colmenas. Solamente la mitad explota tecnicamente bien la abeja. Los profesionales no representan más que el 5 % de los apicultores. 6 explotaciones de la llanura costera poseen más de 1 000 colmenas. Las colmenas son tipo Langstroth con cuadros Hoffmann. La media de producción por colmenas es aproximadamente de 25 kg. Las últimas cosechas son más bajas, con una decena de kg solamente.
Hay algunos productores de jalea real. El mercado local está en pleno desarrollo, el kg de jalea fresca es de 230 euros, y 10 g a 8 euros.

Las colmenas están situadas sobre el techo de las casas, a fin de limitar los altos riesgos de robo.

La apicultura, una voluntad gubernamental…

A consecuencias del fenómeno climático « del Niño », que ha dañado principalmente las regiones principalemente las regiones norte del país, el Gobierno se ha comprometido hace 3 años con un importante programa de desarrollo apícola. Más de 2 000 apicultores se han beneficiado de ayudas para aumentar su colmenar. 30 000 colmenas han sido repartidas entre las provincias de Tumbes, Piura y Lambayeque. Estas colmenas favorecen igualmente la producci= F3n de mandarinas, mangos y algodón. actualmente, este programa ha decaído un poco, y sus objetivos están lejos de ser cumplidos.

Contra el robo y el vandalismo, un colmenar en el techo de la casa

La abeja africanizada

Introducida en Brasil en 1957, la abeja scutellata, originaria de África del Sur, se cruzó con la abeja criolla. Producto de este cruzamiento y del de todas las razas eupeas introdicidas ( negra, italiana) predomina la abeja criolla. Los numerosos enjambres que salen de estas colmenas colonizan cada estación nuevos territorios. Hoy este cruzamiento se manifiesta hasta el sur de los Estados Unidos. Su agresividad trae como consecuencia que el manejo de las colmenas sea cada vez más dificil, e imposible en zona urbana.

Pero ahora los apicultores tienen el destino en sus manos. Ellos mismos organizan cursos uniéndose con colegas de otras regiones. Los de los países vecinos como Bolivia y Ecuador ! son igualmente invitados, porque su apicultura tiene los mismos problemas.

La abeja criolla…

El continente americano no tenía abejas Apis mellifera hasta que llegaron los Europeos.

La apicultura tradicional cosecha la miel producida por una pequeña abeja sin aguijón, llamada melipona. Todavía hoy algunas tribus recolectan la miel de la abeja local. Se le atribuyen a esta « miel de palo » virtudes particulares y la prefieren a la miel de las abejas europeas para sus tritos tradicionales. Por ejemplo, el hidromiel local « chuchuwasi » célebre bebida afrodisíaca, se elabora a partir de la miel de palo en la que maceran las plantas. En toda la zona amazónica, la cria de miliponas en colmenas en caja de madera está en pleno auge. Estas pequeñas e inofensivas abejas producen hasta 5 litros de miel por colonia. Son rústicas, bien adaptadas a su entorno y contrariamente a las abejas europeas, ni tienen problema sanitario alguno ni necesitantratamientos. Todo ésto la hace ideal para el desarrollo agrícola de zonas desfavorecidas. Son ideales para que el paisano tome un primer contacto con la abeja, y después de estar familiarizado en el trato con insectos, los « meliponicultores » pasan enseguida a la etapa siguiente que consiste en trabajar con abejas africanizadas o europeas.


Curso de cría de reinas

Principales fuentes melíferas y poliníferas :

  • Algarrobo Prosopis sp
  • Algodón Gossypium sp
  • Eucalyptus E. globulus
  • Mandarina Citrus nobilis
  • Níspero Eribotrya japonica
  • Naranja Citrus sineensis

Los primeros colonos españoles trajeron abeja negra de Europa. Más tarde vinieron muchas abejas italianas y en menor medida carniotas para cotribuir a la elaboración de esta abeja llamada « criolla » y que hoy se encuentra por todo el país. Desde hace algunos años la región fronteriza con Ecuador y el bosque amazónico están siendo invadidas por la abeja africanizada. Ésta última tiene el inconveniente de ser muy agresiva, pero la ventaja de ser más productiva. Además, su cría no necesita tratamiento contra varroa. Dejando a parte varroa, Perú parece haber sido indultada por las enfermedades de las abejas. Se observan unicamente problemas con la loque eupropea en períodos de carencia de polen. La abeja criolla posee un comportamiento natural de limpieza particularmente desarrollado. Los test de limpieza sobre puesta congelada practicadas por los criadores demuestran sus cualidades como limpiadora. Lpuego de una decena de años, el control de varroa se hace con ayuda de la molécula de fluvalinato, pero cada vez más los apicultores utilizan con éxito el método argentino de colocar cordones de algodón impreganados con vaselina encima de los cuadros. A fin de contrarrestar el avance de la abeja africanizada, la práctica de crías de reinas se lle a cabo en la región costera. La renovación de reinas y la reproducción de colonias menos agresivas y más productivas gracias a técnicas modernas de cría permiten mantener una abeja bastante poco « polucionada » por la africanizada.

El célebre criador de! reinas J. Llaxacondor, apreciado por sus colegas peruanos, ha ideado un astuto atajo para memorizar los colores para marcar reinas. A partir del nombre de un personaje de los cuentos de Perrault : Barbe bleue (traducido como barva azul), el código internacionar es el siguiente :


Fabian Huaman y sus abejas criollas

Blanco : 1 6 (para años terminados en 1 y 6)

Amarillo : 2 7 (para años terminados en 2 y 7)

Rojo : 3 8 (para los años terminados en 3 y 8)

Verde : 4 9 (para años terminados en 4 y 9)

Azul : 5 0 (para años terminados en 5 y 0)

Pan de abejas en tierras de los Kechua…

En la región de Apurimac, al sur de Cuzco, las gentes, desde siempre, tienen la costumbre de mejorar su dieta con un método tan delicioso como original. Una abeja silvestre 4 veces más grande qpue nuestra melífera, pero que no pica, es objeto de una encarnizada búsqueda. El extra! ordinario e impresionante « moscardón » (« huayronjo » en kechua) produce un pan de abeja muy apreciado. Una vez que construye su galería en el tronco muerto de la Cabuya « maguey », planta de aproximadamente 6 m de altura, deposita en su nido una sucesión de bolitas de polen de un tamaño más grande que el de una avellana. Cada nido contiene aproximadamente 250 g de polen (« misqui », en Kechua, particulamente rico en vitaminas y proteínas). Esta apicultura de rebusca se practica sobre todo donde vive el moscardón, en zonas de montaña con altitudes entre 1 000 y 2 000.


Selección de reinas a partir de las mejores limpiadoras

Para saber más

Este sitio usa cookies para facilitar la navegación. Sin seguimiento comercial :-)