Imprimir

La comercialización de la miel en Venezuela

Antonio José Manrique1 & Mirian S. Pérez Saez2

1. Estación Experimental "Jaime Henao Jaramillo".Universidad Central de Venezuela. Carretera Hoyo de la Puerta-Cortada del Guayabo, estado Miranda, Venezuela
2. Apis Flora de Venezuela. Caracas, 1050, Venezuela.
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. , Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Introducción

La miel es un producto poco demandado por el consumidor venezolano, que no responde a la ley de la oferta y la demanda en cuanto a calidad y precio. El consumo local de miel, es muy bajo y está en el orden de las 900 toneladas, considerando la miel importada y la producción nacional tanto de los apicultores establecidos como de los mieleros, calculándose un consumo de 35 gramos/persona/año. Adicionalmente, es uno de los productos agrícolas que no tiene precio establecido por el estado.

Canales de comercialización

Existen diversos canales de comercialización, para el mercado local (Figura 1) y para el mercado de exportación, el canal es muy restringido. Los pequeños productores y cosechadores ocasionales (mieleros o castradores de colonias silvestres), ofertan la miel en sus casas, a orilla de carreteras o en forma ambulante, envasando la miel en botellas de vidrios, principalmente recicladas, con capacidad de 0,70 litros y una amplia variedad de tapas: de plástico, metal, corcho, madera, papel y tusa de maíz ( resto de la mazorca ). Los grandes y medianos productores e importadores, dirigen su producción a los consumidores industriales, supermercados y detallistas, llegando en muy baja proporción directamente al consumidor final. La venta al mayor, se realiza en cuñetes plásticos con capacidad de 18 litros (25 kg) ó en tambores de metal con capacidad de 200 litros (300 kg). El envasado lo realizan en botellas de 0,70 (1 kg) y 0,35 litros(0,5 kg) y frascos de boca ancha con capacidad de 600 y 290 gramos. Los envases de plásticos son usados con poca frecuencia, dado que existe poca cultura en cuanto al uso de este material para vender la miel, aún cuando resulta hasta tres veces más económico que los envases de vidrio. La oferta de envases de diversas formas (ositos, abejas, tarros, con dosificadores y otras) y tamaños es casi inexistente, esta diversidad en la presentación podría estimular el consumo, esta debilidad en la presentación quizás se deba a la poca cultura apícola o por falta de oferentes.

Algunos productores al procesar la miel, la calientan a 450C para retrasar el proceso de cristalización y colocan en la etiqueta de identificación la siguiente leyenda " La miel puede cristalizar en forma natural, la cual desaparece por calentamiento en baño de maría", de acuerdo a las normas venezolanas del Consejo Venezolano de Normas Industriales (COVENIN). El precio de la miel al detal o al consumidor final es elevado y varía de 5.800 a 9.000 a Bs/kilo ( 4,23 a 6,57 US$/kg), según el lugar de venta, siendo los precios más bajos en las regiones rurales, donde se cosechan o "castran" las colonias silvestres y luego exprimen manualmente los panales, en algunos casos cuelan la miel, para su posterior envasado y venta y los más altos en las ciudades y zonas urbanas. Estos precios elevados de la miel, son un reflejo de los precios pagados por los mayoristas, los cuales varían de 3.200 a 4.500 Bs/kg ( 2,34 a 3,28 US$/kg).

La miel destinada a la exportación es comercializada directamente, sin intervención de intermediarios, por los grandes productores. Para 1996 el precio de venta fraccionada fue de 6-7 US$/kg, manteniéndose ese precio hasta el año 2001; la mayor parte de la miel exportada, va para el mercado de Aruba y Curazao. A partir de 1973, Venezuela ha dejado de ser un mediano exportador de miel, enviando cantidades que no sobrepasan las dos toneladas por año. Junto a la baja producción, se agrega el bajo precio internacional de la miel el cual pocas veces sobrepasa los 2 US$/kg, razones por las cuales son pocos los productores que tienen capacidad para exportar, prefiriendo vender la miel en el mercado interno, que ofrece mejores precios y es menos exigente en cuanto a calidad.

Aún cuando Venezuela es un país tropical y posee más de 400.000 km2 aptos para la apicultura, no se autoabastece en miel, razón por la cual debe adquirirla en el mercado externo para satisfacer su demanda, principalmente de México, Cuba, Canadá y España, países de donde se importan más de 460 toneladas/año, representando cerca del 50% del consumo local. La importación ha crecido aceleradamente a partir de 1980, cuando se levantó la prohibición de importar miel. Estas mieles importadas, son de baja calidad (tipo industrial) dado su bajo precio FOB, que varía de 0,80 a 1,21 US$/kg. Sin embargo, existe una práctica muy común en la cual los apicultores y comercializadores, compran éstas mieles y las mezclan con mieles locales y de esta forman obtienen un "blend" que les permite entrar en el mercado local con una miel de calidad aceptable.

La importación, es realizada por:

  1. Grandes productores, quienes han agotado sus inventarios, procurando mantener miel en existencia durante todo el año, para cumplir con sus clientes,

  2. Medianos productores, que se asocian y adquieren determinados volúmenes, distribuidos entre los socios, y

  3. Empresas que se dedican a la comercialización de grandes cantidades, abasteciendo a cualquier persona que desee este rubro. 

Consumo y preferencia del comprador

El consumo de miel tiene cierta estacionalidad, con preponderancia en el período diciembre-abril, influenciado por las fiestas navideñas y la semana santa, sumado al hecho de ser la época de mayor cosecha. La miel es usada principalmente, para preparar remedios contra la gripe y resfriados, de allí que el consumo per-cápita sea tan bajo, acrecentado también por su elevado precio.

Existe una marcada preferencia en adquirir la miel a vendedores ambulantes, tiendas naturistas y directamente a los productores, dada la gran desconfianza contra las mieles que se expenden en supermercados, hipermercados y otros puntos de ventas, debido al temor de comprar miel adulterada. El consumidor prefiere más, las mieles claras que las oscuras, sin embargo, quienes adquieren éstas últimas son generalmente personas conocedoras del mayor contenido de vitaminas y minerales de las mieles oscuras, las cuales erróneamente están asociadas con adulteración con papelón (un tipo de azúcar oscura en forma de bloques) quemado.

Por otra parte, un buen número de consumidores considera que mieles con elevados contenidos de impurezas , tales como: abejas, restos de abejas, larvas, restos de panal y alto contenido de espuma o burbujas, son más puras que las mieles limpias. Igualmente, prefieren mieles con alto contenido de humedad, rechazando las mieles muy densas, aún cuando la legislación venezolana, señala que la miel debe tener un máximo de 18% de humedad. Estas características sui géneris, que acepta el consumidor local, serían objeto de rechazo del producto en países con mayor cultura apícola.

En el mercado local hay factores que desestimulan y distorsionan el consumo de miel, a saber:

  1. La gran proliferación de productos adulterados, ofrecidos como miel bajo ofertas engañosas, permite que ingresen al mercado consumidor cerca de 60 toneladas de "mieles" adulteradas (llamadas jarabes o papelón) fabricadas con azúcar comercial (sacarosa) y amarillo 5 (tartrazina),

  2. La falsa propaganda, que han divulgado los adulteradores de miel, quienes señalan que la miel que cristaliza es adulterada o es azúcar, lo cual inhibe fuertemente el consumo de este alimento,

  3. El poco uso de etiquetas en los envases, donde se informe la procedencia, registro sanitario y se aclare el proceso de cristalización. Para controlar estos factores distorsionadores, se requiere que las autoridades sanitarias y de comercio, tomen cartas en el asunto y penalizar a estos pseudocomerciantes y

  4. Ausencia de promoción acerca de los beneficios del consumo de miel.

En Venezuela, existe una clasificación de la miel: en panal, líquida y cristalizada, sin embargo, no hay categorización por calidad, región o floración, por lo que mieles de Bobare, estado Lara y El Paují, estado Bolívar, que han ganado premios Internacionales, se comercializan sin diferenciación de precios. Similarmente ocurre con mieles de floraciones de cítricas y de tara ( Oyedaea verbesinoides) que son de calidad premiun. Este desconocimiento o ausencia de categorización, coloca las mieles de mayor calidad en desventaja comercial con otras de menor calidad, razón por la cual se mezclan las mieles importadas para dar un "blend" y mantener un precio homogéneo.

Conclusiones

Venezuela, tiene un elevado potencial de crecimiento en cuanto a la comercialización de miel, dado los niveles extremadamente bajos que se consumen.

Para mejorar la percepción y comercialización, se requiere que los expendedores de este producto realicen una propaganda adecuada, donde se expliquen las ventajas y bondades de la miel. 

Referencias

  1. Instituto Nacional de Estadísticas(2002). Anuarios de Comercio Exterior. Caracas, Venezuela.

  2. Ministerio de Agricultura y Tierras. (2002). Estadísticas Agrícolas. Dirección de Estadísticas. Anuarios Estadísticos. Caracas, Venezuela.

 

Este sitio usa cookies para facilitar la navegación. Sin seguimiento comercial :-)